Este conjunto de esculturas en piedra se ubican en la actualidad en Plaza La paz. Antiguamente se encontraban en la balaustrada de la fachada del Cementerio, y cada una de ellas se asocia a un valor o significado de acuerdo a lo que sostienen en sus manos. La primera, hacia la derecha representa la muerte, pues lleva en su mano un ánfora; la del centro no se puede identificar, mientras la última, hacia la izquierda, lleva un reloj de arena el cual tiene como significado la fugacidad de la vida.